¡Buenos días otra vez!
Como ya os dije ayer, hoy os hablaré de la
administración de la insulina.
La dosis de insulina que hay que administrar está
regulada por una pauta que nos da el médico. Antes de cada “toma”, se debe
hacer una glucemia capilar (ver glucemias) para saber la cantidad de glucosa
que tenemos en sangre. Así, podremos inyectar la cantidad más precisa posible
con respecto a nuestras necesidades.